
El intendente de Río Grande, Martín Perez, se pronunció sobre la reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado y manifestó su preocupación por el impacto que podría tener sobre los trabajadores.
“Toda sociedad tiene que mejorar y adaptar sus leyes laborales. Hasta ahí estamos de acuerdo”, afirmó el jefe comunal. Sin embargo, advirtió que el debate no se centra en la necesidad de actualizar normas, sino en el contenido concreto de los cambios propuestos.
“El problema es otro. La reforma carece de equilibrio y suma incertidumbre e inseguridad a quienes viven de su trabajo”, señaló.
En ese sentido, enumeró algunos de los puntos que, según su visión, generan mayor inquietud: “Jornada laboral de 12 horas. Menos vacaciones en bloque, mucho menos en verano. Menos derecho a huelga. Adiós aguinaldo en las indemnizaciones”.
Para Perez, una reforma laboral debería orientarse a fortalecer el sistema productivo sin debilitar las garantías laborales vigentes. “Una verdadera modernización debería fortalecer el empleo formal y asegurar reglas claras a quienes invierten, a quienes arriesgan su capital”, sostuvo.
Asimismo, planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo que combine crecimiento económico con estabilidad social. “Necesitamos producción con empleo y equilibrio entre capital y trabajo”, remarcó.
Finalmente, el intendente fue categórico al evaluar el sentido de la iniciativa: “Modernización es avance y esto es lo opuesto: retroceso”.
La reforma laboral continuará ahora su tratamiento en la Cámara de Diputados, en medio de un debate que suma posicionamientos políticos y advertencias desde distintos sectores.
















