
Ucrania conmemoró el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala iniciada el 24 de febrero de 2022, en una jornada marcada por muestras de apoyo internacional pero sin avances concretos hacia un alto el fuego definitivo.
La ofensiva fue ordenada por el presidente ruso Vladimir Putin, quien confiaba en una rápida victoria. Sin embargo, la resistencia ucraniana derivó en el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, con decenas de miles de muertos, millones de desplazados y ciudades devastadas.
Esta mañana, se llevó adelante un acto en Kiev en donde se recordó a los soldados ucranianos caídos en combate los que suman miles y miles. Muchos de ellos alcanzados por drones, misiles, incendiados, entre otros horrores de la guerra cuya imágenes son irreproducibles para este medio.
Durante la conmemoración, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, dijo que "Ucrania resistió numerosos golpes gracias a la fuerza de nuestros soldados. Gracias a quienes no se retiraron, quienes se convirtieron en un escudo para su país".
"Estamos orgullosos de todos y cada uno de los que defienden a Ucrania. Apreciamos la memoria de todos los defensores ucranianos caídos, de aquellos que dieron lo más preciado por una Ucrania libre. Y definitivamente preservaremos aquello por lo que lucharon. Defenderemos nuestra independencia. No traicionaremos a nuestros héroes. No traicionaremos a Ucrania", destacó el mandatario.
Apoyo y la ocupación rusa
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajó a Kiev para reafirmar el respaldo político, financiero y militar del bloque. “No cederemos hasta que se restablezca la paz. Paz en los términos de Ucrania”, afirmó durante su visita, en la que también se reunió con el presidente Volodímir Zelenski y recorrió instalaciones energéticas dañadas por bombardeos rusos. La funcionaria participó además en una videoconferencia con aliados estratégicos de Ucrania como Reino Unido, Francia y Alemania.

Actualmente, Rusia controla cerca del 20% del territorio de Ucrania, con avances lentos pero constantes en la región oriental del Donbás.
Los bombardeos sobre infraestructura energética han provocado la peor crisis energética desde el inicio de la guerra, agravando la situación humanitaria en pleno invierno europeo.
Las negociaciones mediadas por Estados Unidos no lograron frenar los combates. Zelensky insiste en obtener garantías de seguridad firmes antes de aceptar cualquier compromiso territorial, mientras Moscú rechaza el despliegue de tropas europeas tras un eventual acuerdo de alto el fuego.
Putin advirtió que continuará la ofensiva “por la fuerza” si fracasa la diplomacia.
Impacto global y sanciones contra Rusia
La guerra Rusia-Ucrania ha tenido consecuencias económicas y geopolíticas profundas. Los aliados occidentales impusieron fuertes sanciones a Moscú, obligando a Rusia a redirigir sus exportaciones energéticas hacia Asia.
El costo de la reconstrucción ucraniana asciende a 558.000 millones de dólares en la próxima década, según un informe conjunto del Banco Mundial, la Unión Europea y las Naciones Unidas.
OTAN, tensiones y advertencias de “Tercera Guerra Mundial”
Rusia justificó la invasión argumentando que la posible adhesión de Ucrania a la OTAN representaba una amenaza directa a su seguridad.
Desde Kiev, en cambio, se sostiene que el conflicto es un intento de restaurar la influencia imperial rusa. En una entrevista con la BBC, Zelensky afirmó que cree que Putin ya ha iniciado una “Tercera Guerra Mundial”, al advertir que Moscú busca alterar el orden internacional.

Con información de ANSA















