Miles de personas despidieron al queridísimo Carlitos Balá

Nacionales 24/09/2022
El humorista fue despedido en Buenos Aires por miles de personas. Su muerte deja una ausencia enorme en generaciones que se divirtieron, aprendieron y siguieron al ídolo.
carlitos bala

El velatorio del comediante y actor Carlitos Balá, fallecido este jueves a los 97 años, se realizó en la Legislatura porteña, donde sus admiradores y admiradoras hicieron largas filas, a lo largo de la avenida Diagonal Sur y la calle Hipólito Yrigoyen, para ingresar a la capilla ardiente.

"Lo conocí cuando tenía ocho años, estaba haciendo una obra de teatro en Quilmes, fui con mi madre y participé de un juego en el escenario. Creo que es parte de la Argentina, de un pedacito de cada uno y merece ser despedido", dijo a Télam Carolina (44), una de las primeras en formar fila en la avenida Julio A. Roca al 500, a metros de la Plaza de Mayo, donde se encuentra el ingreso principal de la Legislatura, habilitado para el público en general.

Desde allí se accedía al salón Perón, donde se encontraba la capilla ardiente en la que era velado Balá, rodeado de sus familiares.

"Soy de Jujuy, lo conocí allá cuando era muy chiquita. Fui con mi mamá cuando él entraba a un estadio. Después lo seguí por las películas. Me saco el sombrero, era una gran persona, venimos a despedirlo como se merece", dijo a Télam Vilma (54), quien también era una de las primeras de la fila, y llegó cerca de las 13.30, dos horas antes de que se abrieran las puertas.

Más tarde llegó Walter (53), llevando en la mano su último chupete y vistiendo una camiseta del Club Atlético Chacarita Juniors.

Durante la década de 1980, muchos niños dejaron sus chupetes en el chupetómetro, un gran cilindro transparente que era parte del programa de televisión "El Show de Carlitos Balá", con el que el artista intentaba ayudar a los más pequeños a desprenderse de ese objeto y superar una etapa.

A la avenida Diagonal Sur (Julio A. Roca) también llegó, de la mano de la comunidad "Colectivos del ayer", una antigua unidad de la línea 39 de colectivos, que tenía una de sus cabeceras en Chacarita, el barrio de Balá.

En esa línea, el comediante dio sus primeros pasos cuando era muy joven, haciendo reír a los pasajeros; además, era amigo de los choferes, con quienes se reunía en el bar "El Volante".

La unidad que llegó a las puertas del velatorio tenía escrita en su parte trasera la frase "un kilo y dos pancitos!!!", que usaba Balá para decir que algo era perfecto, y también tenía pintado un retrato del comediante haciendo el famoso "gestito de idea".

abc

Foto: Florencia Downes/ Télam

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