Científicos del CONICET investigan cómo se reorganiza el cerebro en estados no ordinarios de conciencia

Salud18/05/2026
conicet
Científicos pudieron reconstruir cómo el cerebro de la participante se reconfiguraba de forma sistemática y reproducible cada vez que entraba en un NOC | Fotos: investigadores

Investigadores del CONICET publicaron un novedoso estudio sobre los llamados estados no ordinarios de conciencia (NOC), una línea de investigación que busca comprender cómo se reorganiza el cerebro humano durante experiencias diferentes a la vigilia habitual, como el sueño, el trance, los estados psicodélicos o ciertas alteraciones profundas de la percepción.

El trabajo, publicado recientemente en la revista científica NeuroImage, fue desarrollado por un equipo multidisciplinario encabezado por el investigador Pablo Barttfeld, del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIPsi, CONICET-UNC).

La investigación documentó el caso de una mujer, identificada como Agustina Vélez Picatto (AVP), capaz de ingresar voluntariamente y de manera reproducible a un estado no ordinario de conciencia sin necesidad de consumir sustancias psicoactivas ni realizar entrenamientos prolongados.

Durante veinte sesiones de resonancia magnética funcional (fMRI), los científicos analizaron cómo el cerebro de la participante modificaba sistemáticamente su actividad neuronal al entrar en ese estado alterado.

Según detalló Barttfeld, las experiencias descriptas por la participante incluían visualización de figuras geométricas intensas, alteraciones corporales y sensaciones de unidad, características similares a las reportadas en experiencias psicodélicas. “Lo más interesante del hallazgo es que las reconfiguraciones cerebrales que encontramos se parecen bastante a lo que se reporta bajo psicodélicos, meditación profunda y trance”, explicó el investigador.

Entre los cambios detectados se observaron alteraciones en la corteza visual, desacoples de redes sensoriales y un fortalecimiento de circuitos vinculados con la atención interna.

Para los científicos, esto podría indicar que existen principios comunes en la manera en que el cerebro genera estados no ordinarios de conciencia, independientemente del método utilizado para inducirlos.

Barttfeld explicó que uno de los principales desafíos en este tipo de investigaciones es combinar control experimental con riqueza fenomenológica, ya que muchos estados alterados son difíciles de reproducir o dependen de sustancias externas.

En ese sentido, destacó que el caso analizado resulta excepcional porque permite estudiar estos procesos con estabilidad y repetición. “Nos deja estudiar con precisión cómo se reorganiza el cerebro cuando la experiencia cambia cualitativamente”, sostuvo.

Los investigadores consideran además que la capacidad de acceder a este tipo de estados podría ser potencialmente universal, aunque no todas las personas tendrían la misma facilidad para lograrlo voluntariamente. “No sabemos qué factores hacen que una persona pueda acceder a un NOC de forma voluntaria, pero es algo que nos interesa entender”, indicó Barttfeld.

El estudio también abre interrogantes sobre posibles aplicaciones clínicas futuras. Según explicaron los autores, comprender qué configuraciones cerebrales sostienen determinados estados de conciencia podría aportar nuevas herramientas para investigar trastornos como el coma, los estados vegetativos o las alteraciones severas de la conciencia.

Además, la investigación podría tener implicancias a largo plazo en el desarrollo de terapias vinculadas a la ansiedad, la depresión o el tratamiento de traumas. “Si un estado similar al psicodélico puede alcanzarse sin drogas, aparece una pregunta importante: cuánto del efecto terapéutico depende del fármaco y cuánto del estado de conciencia en sí”, señaló Barttfeld.

El equipo científico continuará ahora profundizando el análisis de las distintas etapas internas del estado inducido y buscará comparar estos resultados con otras formas de modificación de la conciencia, como la meditación o experiencias psicodélicas controladas.

El estudio fue encabezado por el becario doctoral Gabriel Della Bella y contó además con la participación de Pedro Lamberti y Etzel Cardeña, de Suecia.

¿Qué siente con esta noticia?

Tu reacción ayuda a nuestra redacción a entenderte

USHUAIA 24 COMUNIDAD
+
Noticias
ESTAMOS EN FACEBOOK
+24
Lo + visto en U24