El dictador Bashar al-Assad ya fue desplazado, pero los lujos y riquezas quedaron en Siria donde el presidente sirio Ahmed al-Sharaa busca recordar de dónde viene su gobierno y lo que busca para ser un ejemplo del mundo.
Los enfrentamientos, desatados por un supuesto mensaje blasfemo, evidencian la fragilidad del nuevo Gobierno tras la caída de Bashar al-Assad. El líder religioso druso denuncia una “campaña genocida”.
Con la caída del régimen de Bashar al-Assad, Siria se enfrenta a un futuro incierto. Por primera vez en 50 años, el país se encuentra ante la pregunta de cómo se gobernará, sin la presencia de la dinastía Assad.
El Presidente electo de EEUU aseguró que Rusia ya no estaba interesada en seguir respaldando a Assad, y tras la toma de Damasco el presidente sirio huyó.
El golpe, que comenzó en algunas ciudades del país, llegó a la capital siria y los rebeldes saquearon el palacio presidencial. El presidente Bashar al-Asad, está desaparecido.
Alrededor de 1.800 personas murieron y más de 7.000 resultaron heridas como consecuencia de un sismo de magnitud 7,8 que sacudió el sureste de Turquía y el norte Siria.
El Gobierno actualizó el balance oficial de los sismos del 24 de junio. Hay 16.740 heridos, casi 18.000 personas sin hogar y más de 1.280 réplicas registradas desde el desastre.
Aseguran que la temporada de invierno comenzó a mostrar una fuerte recuperación, aunque alertan que los cortes de energía, la falta de infraestructura y la situación del muelle de catamaranes ponen en riesgo el crecimiento del sector.
El Ministerio de Educación prorrogó el receso escolar hasta el 31 de julio para completar obras de infraestructura en los establecimientos educativos. Los días serán recuperados al finalizar el ciclo lectivo.
El Congreso, controlado por el oficialismo, comenzó a implementar la decisión anunciada por Daniel Ortega de suprimir los procesos electorales y convertir al país en una dictadura.